Venezuela y la derrota de los “halcones” de Miami

Venezuela y la derrota de los “halcones” de Miami

Sin capacidad para variar el escenario político, Machado solo puede aspirar a que suceda un milagro para que pueda reinsertarse en la lucha política efectiva al interior de Venezuela.

En cualquier elección que los chavistas han enfrentado, no solo han tenido que hacerlo compitiendo con la oposición de derecha, sino que también, y muy principalmente, desafiando al conjunto de las principales facciones políticas y empresariales de Estados Unidos, tanto a quienes gobiernan en la Casa Blanca, como aquellos que se encuentra en el bando opositor. Es un bloque que no ha cesado de boicotear, antes al gobierno de Chávez, hace unos años, como al de Nicolás Maduro, en la actualidad.

No obstante, pareciera que este 2025 se generará una variación en la siempre compleja situación política venezolana, ya que muy pronto se va a efectuar un tercer ciclo de elecciones, en este caso las municipales, lo que completará la reafirmación en las urnas de la nueva correlación de fuerzas, caracterizada por un total dominio del poder por parte del bloque liderado por el PSUV.

¿A qué se debe?

En primer lugar, la emergencia de un nuevo orden mundial, evitará el total aislamiento del proceso bolivariano y, además, para la Casa Blanca no es un tema prioritario el derrocamiento del actual gobierno venezolano y prefiere concentrarse en otros escenarios.

En segundo término, la oposición se ha dividido entre quienes desean participar en la institucionalidad y la facción que lidera María Corina Machado, quien se niega a reconocer al gobierno como legítimo. Tal fraccionamiento, le impide constituirse como fuerza real.

En tercer orden, las fuerzas chavistas se mantienen unidas y movilizadas, lo que les permite conservar la iniciativa.

Por último, los principales problemas sociales y económicos, comienzan a neutralizarse y algunos a resolverse, lo que dificulta la labor opositora de la derecha más intransigente y belicosa.

El error de Machado: creer que Trump prioriza derrocar a Maduro

Lo anterior no significa que la gestión sea un completo éxito, ni que se haya aletargado el descontento de una gran parte de la población, sino que existe una nueva situación en el que comienza a desaparecer una fuerza alternativa viable al chavismo en el corto plazo.

La estrategia del sector de Machado apunta a que una fuerza externa a su conglomerado, la llamada “comunidad internacional”, o sea, Estados Unidos, emprenda el movimiento principal en la caída de Maduro, generando un brusco cambio que permita imponer un modelo neoliberal y proscriba al chavismo, lo que contiene tres factores que hacen dudar de la efectividad de tal objetivo.

Primero, solo puede apostar a dividir las fuerzas armadas, logrando que estas dejen de pertenecer institucionalmente al núcleo central de poder en Caracas. Una invasión militar de Estados Unidos es hoy inviable y sería cruenta.

Segundo, significa un retroceso social insoportable que no podrá aplicarse de manera pacífica y sin desórdenes, lo que ahondará la crisis política.

Tercero, hay grupos empresariales que desecharon la vía violenta y prefieren concentrarse en sus negocios, aunque se mantienen como opositores.

Concluyendo, debilidad en lo externo y desgrane en lo interno, son condiciones que dificultan la opción de ruptura, por lo que Machado no es un peligro real.