Ultraderecha arremete contra todo el mundo

Ultraderecha arremete contra todo el mundo

Hasta el momento, las fuerzas del gobierno no han definido con suficiente claridad quién es su adversario principal, algo básico en toda agrupación política. Lo que está claro es el objetivo, que consiste en generar la máxima acumulación de capital por parte del empresariado para que dicha clase social lidere el crecimiento de la economía.

Pero el modelo con el que se lograría tal supuesto propósito, es neoliberal en su expresión ortodoxa, lo que requiere de condiciones que generan gran rechazo en la ciudadanía y que, en otro momento solo pudo ser impuesto en el país manu militari mediante, siendo este el primer factor que define como oponentes a sectores sociales perjudicados por grandes recortes en salud, educación, cultura, deportes, derechos humanos y otras muchas áreas afectadas.

En segundo lugar, se encuentran las fuerzas políticas opuestas al plan de reconstrucción, entre las que destacan varias que pueden apoyar aspectos parciales del programa y que deberían ser tratadas de manera distinta a las que lo rechazan en su totalidad.

En tercer orden, se ubican los enemigos construidos como son los inmigrantes, quienes no son el principal problema de la sociedad chilena y que son sacados a relucir por demagogia.

A continuación, está el crimen organizado, que debería ser la punta de lanza de la gestión y sobre el cual inexcusablemente, no existe plan para reducirlo.

En quinto orden, se ubican los antagonistas ideológicos, léase aquellos que se manifiestan por un cambio del sistema, quienes no son objeto de negociación alguna y deberían ser arrasados.

Asimismo, también surgen los grupos ambientalistas que no desean que el crecimiento se efectúe afectando la sustentabilidad de los ecosistemas.

Junto a ellos, las agrupaciones feministas que, al igual que sectores de la diversidad sexual, observan el retroceso que significa la presencia en el gobierno de fanáticos religiosos.

Por último, están los grupos que se dedican a destacar la memoria histórica y defienden los sitios patrimoniales.

Todo ello, sin contar con los enemigos que la ultraderecha tiene en el gobierno o los que surgen a partir de la situación internacional, como agricultores temerosos de que se terminen las exportaciones a China.

¿Quién, de este amplio arco, es el adversario principal?

La falta de diseño estratégico para cumplir el objetivo hace que la ultraderecha dispare de “chincol a jote”. Mientras no resuelva dicha falencia, estará navegando sin brújula, sumida entre eslóganes y caricaturas.