“El pueblo cubano no se rinde, sigue adelante con lo que llamamos resistencia creativa”.

“El pueblo cubano no se rinde, sigue adelante con lo que llamamos resistencia creativa”.

Entrevista a Óscar Cornelio Oliva, embajador de Cuba en Chile.

Luis Epinoza Garrido

La aversión de Estados Unidos al gobierno cubano nace de su irritación porque en la isla triunfó la primera revolución socialista de América y con ello cambió la historia del continente, una situación que no se puede permitir, por tanto, por más de medio siglo ha entablado una decidida y multifacética guerra para poner fin al proceso revolucionario y lograr así, que la nación caribeña vuelva mansamente al redil de su patio trasero. Pero, la revolución y el pueblo cubano resisten en heroicas y cotidianas jornadas, dando cuenta que los déspotas objetivos de Washington difícilmente se cumplirán. Para conocer la actual situación en su país, entrevistamos al diplomático Óscar Cornelio Oliva, embajador de la República de Cuba en Chile, quien amablemente hace un alto en sus diarias tareas para responder nuestras preguntas.

¿Desde cuándo se encuentra ejerciendo como embajador y qué le parece Chile, ha sentido el afecto de una gran parte del pueblo chileno por el pueblo cubano?

Arribé a Chile el 25 de octubre de 2025, así que tengo un poco más de 10 meses aquí. Presenté las Cartas Credenciales que me acreditan como Embajador de Cuba el 30 de diciembre de 2025, ante el presidente Gabriel Boric.

A partir de ese momento y como parte del Cuerpo Diplomático acreditado, he participado en múltiples actos y eventos convocados por el gobierno chileno, incluidos los relacionados con el Traspaso de Mando Presidencial en Valparaíso y en Santiago, el saludo protocolar por el presidente José Antonio Kast a los embajadores, así como múltiples encuentros y reuniones de trabajo con varios niveles en la Cancillería y otros ministerios.

A ello se suma una interrelación intensa con diferentes sectores de la sociedad chilena, en el plano político, económico, religioso y profesional. Sostenemos relaciones con diversos partidos y tendencias políticas, así como con los principales sindicatos del país, agrupaciones gremiales y religiosas. Participo en numerosas convocatorias del Cuerpo Diplomático, que abarcan desde recepciones y ofrendas florales por fechas nacionales, hasta visitas a museos, teatros, exposiciones y centros culturales.

Especial atención prestamos a los colectivos de solidaridad con Cuba, donde se registra un verdadero movimiento de masas, como demostración del rechazo que provoca la hostilidad y el bloqueo recrudecido de los Estados Unidos contra Cuba.

Nuestro interés es conocer de cerca a los pobladores, los trabajadores, la gente de a pie, conversar y debatir con ellos en los lugares donde residen y donde trabajan. Ese ha sido el objetivo de visitar diversas comunas de Santiago y de otras regiones, donde organizamos visitas integrales, que incluyen encuentros con las autoridades locales (alcaldes, concejales y legisladores), así como representantes de sectores profesionales, empresariales y religiosos. He visitado varios CESFAM, Casas de Cultura, Orquestas Juveniles, Centros Deportivos y muchos otros de variado carácter.

Lo que he podido apreciar es un amor, cariño y admiración significativos por el pueblo cubano, porque nos une una larga historia de hermandad y solidaridad mutua, que abarca desde el Siglo XIX, cuando patriotas chilenos contribuyeron y lucharon junto a los mambises cubanos en las luchas por la independencia de España. Hasta la historia más moderna, con brigadas médicas cubanas cuando se requiere ante desastres naturales en Chile, y también con asistencia y recursos financieros chilenos cuando algunos ciclones han afectado la Isla.

¿Cuál es la situación en la isla hoy, en medio de la evidente presión de Estados Unidos por generar un cambio de rumbo de la revolución, mediante una agresión económica sin precedentes, al grado de buscar la generación de una crisis humanitaria?

La situación en Cuba es muy difícil. Estamos siendo objeto de una guerra multidimensional: bloqueo recrudecido, estrangulamiento energético, amenazas de invasión militar y campañas mediáticas de manipulación. Todo dirigido a provocar hambre y desesperación en la población para que se produzca caos y se ponga en jaque al gobierno revolucionario.

Pero a pesar de las tremendas carencias y dificultades, no han logrado su objetivo, todo lo contrario, lo que han logrado es consolidar el odio de los cubanos a los políticos causantes de tal política genocida, fundamentalmente la extrema derecha basificada en el sur de Florida, que son los herederos directos de la dictadura de Fulgencio Batista. Pretenden apoderarse de nuestros recursos, regresar al país al estatus anterior a la Revolución de 1959, cuando la mafia y los grupos de poder de Washington habían convertido a la Isla en un garito donde proliferaban la prostitución, las drogas y los juegos ilegales. Iban a Cuba a cometer los delitos que les estaban prohibidos en su país.

La política de Estados Unidos contra Cuba es ilegal, inhumana e injusta, y no tiene justificación alguna. ¿Quién se cree que una pequeña isla con dificultades económicas constituye una amenaza para una superpotencia nuclear que dispone de las mayores fuerzas armadas del planeta?

El pueblo cubano está sufriendo ese castigo colectivo, pero no se rinde, sigue adelante con lo que llamamos “resistencia creativa”. El 1º de septiembre se inició un nuevo curso escolar, donde más de 1,5 millones de estudiantes regresaron a las aulas en variados niveles, hasta el universitario, y la educación en Cuba sigue siendo gratuita y universal. Estamos aplicando un conjunto de transformaciones económicas que pueden permitirnos aumentar la producción nacional y reforzar sectores estratégicos como el energético y el agroalimentario. Se inventan cada mes nuevos medicamentos y productos biotecnológicos surgidos de los científicos cubanos, que no se detienen en sus proyectos de mejorar la vida.

Estados Unidos desconoce al apoyo a Cuba en la ONU y señala que el equilibrio del poder en América le favorece y que Cuba debería negociar ¿piensa que aquello es efectivo?

La verdad sobre Cuba es manipulada y desfigurada diariamente por los grandes medios, bajo la influencia de una guerra sicológica diseñada desde los laboratorios del Pentágono y los círculos de poder en Washington y Miami. El ejemplo más reciente de ello es el silencio de los grandes canales de TV y diarios en muchos países sobre la humillante derrota que sufrió Estados Unidos en la Asamblea General de Naciones Unidas el 7 de julio pasado, cuando se abrió el debate sobre el bloqueo a Cuba y 136 países votaron a favor, mientras la delegación norteamericana quedaba aislada con solo 9 votos que defendieron su posición. ¿Por qué la prensa occidental escamoteó esta verdad al público? Porque responden a los intereses de Washington y no les conviene que se conozca el apoyo que recibe Cuba en el mundo.

Cuba es un país de paz, que no amenaza a nadie, es el bloqueo recrudecido, la “guerra sin bombas” que se nos hace, a base de sanciones, la que amenaza la estabilidad de la región.

Está documentada la voluntad de las autoridades cubanas para negociar sus diferencias con Estados Unidos, proceso histórico donde los negociadores cubanos han demostrado sus habilidades para encontrar acuerdos de mutuo beneficio. Pero la actual administración ha obstaculizado las conversaciones y a través de sus dirigentes presenta condicionamientos y reclamos que son inaceptables para los cubanos. En la mesa de negociaciones nunca puede estar la independencia y la soberanía de la Isla, nunca vamos a negociar el sistema político que nos hemos aprobado en una Constitución del 2019 que recibió el 86 % de los votos válidos en referendo libre y secreto.

Washington profundiza el bloqueo económico y financiero esperando que, el deterioro extremo de las condiciones de vida, genere fracturas internas favorables a una rendición del gobierno revolucionario, frente a ello ¿cuál es la conducta del pueblo cubano?

Un arma estratégica de la Revolución cubana, que ha garantizado llegar hasta el punto actual de la historia a pesar de todas las presiones, es la unidad alrededor del Partido Comunista de Cuba y del Gobierno Revolucionario. Esa arma nos la enseñó el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y con ella pensamos seguir adelante, es la garantía de la resistencia, la base de nuestro patriotismo.

En el año, Estados Unidos le ha impuesto más de dos centenares de sanciones, obligando a situarse a la defensiva a la revolución, pero, a la vez, el gobierno cubano ha desarrollado iniciativas tendientes a reimpulsar el modelo, ¿cuáles son las principales medidas?

Las transformaciones económico-sociales emprendidas por Cuba en el contexto actual buscan aumentar la producción nacional en rubros estratégicos como la energía y los alimentos, entre otros. Son el colofón de un largo y arduo proceso de actualización del modelo económico, que recoge las experiencias de procesos socialistas como el de China y Viet Nam. Con la flexibilización de las condiciones en que participan diferentes actores en la economía, como el sector privado, el estatal y la inversión extranjera, perseguimos mayor libertad en el desarrollo de las Fuerzas Productivas, mejor aprovechamiento de la creatividad innata en los cubanos, con resultados paulatinos en los próximos meses.

Es un conjunto amplio de pasos (176 medidas reunidas en 23 ejes estratégicos) que se pueden encontrar en las publicaciones cubanas, como Cubadebate y el diario Granma. Abarcan todas las esferas económicas y sociales, y están orientadas de tal forma que permitan mejorar las condiciones de vida de los más vulnerables, en cumplimiento de los principios humanistas de la Revolución.

¿Qué papel cumple el conocimiento en el desarrollo actual y futuro del modelo socialista cubano?

En el modelo económico que construimos en Cuba la ciencia y el conocimiento juegan un papel central. Como dijo Fidel: el futuro del país tiene que ser un futuro de hombres de ciencia. Por ese se ha puesto tanto énfasis en la educación gratuita y universal, desde la edad temprana hasta la universidad. La utilización de la ciencia en todos los sectores hoy tiene un desempeño esencial, y lo seguirá teniendo en el futuro.

¿Cómo se inserta Cuba en el nuevo orden mundial que emerge?

Cuba tiene una política exterior basada en principios, en el respeto a la Carta de Naciones Unidas y numerosos instrumentos del Derecho Internacional. Pertenecemos a la ONU y otros organismos internacionales, donde tenemos un desempeño profesional y basado en la coherencia y la permanencia de los compromisos. En el contexto actual, donde se observa una transición hacia un mundo multipolar, somos socios de los BRICS y tenemos estatus de observadores en la Unión Económica Euroasiática, espacios importantes de debates y decisiones que nos facilitan una inserción sólida en la escena internacional.

¿Cómo cree que debe ser la nueva arquitectura de la unidad de Latinoamérica para enfrentar los cambios que se desarrollan en el mundo y qué papel debe cumplir Cuba en ella?

La arquitectura regional que mejor refleja los intereses de los países latinoamericanos está comprendida en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se rige por el principio de “unidad en la diversidad”. Una de sus más importantes postulados es la “Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, aprobada en La Habana en 2014. Esta constituye una herramienta intergubernamental esencial para oponerse a las apetencias territoriales y de dominación de Washington, donde soplan aires de guerra, intervenciones, medidas coercitivas unilaterales y aranceles que solo benefician a sus empresas, a costa de la soberanía y el desarrollo económico de nuestros países.

Santiago de Chile, 3 de septiembre de 2026.