Intransigencia empresarial impediría alcanzar el pacto
Los empresarios chilenos no están insatisfechos con los resultados de las encuestas presidenciales, pero, ven con preocupación, la posible ingobernabilidad que se generaría en un futuro gobierno de derecha.
Hasta el momento todas las iniciativas referentes a lograr un gran acuerdo están concentradas en las dirigencias de los partidos políticos, con la esperanza que, desde allí, se pueda alcanzar el ansiado consenso que se traduzca en un pacto, explícito o implícito, que pueda establecer, por fin, un nuevo orden político. No obstante, tal como se presenta la correlación de fuerzas sociales y políticas en el país, gran porcentaje de la factibilidad de cualquier acuerdo, depende de la clase empresarial, la que no se encuentra en una actitud muy positiva, ya que no desea ceder en absoluto su posición, que se refuerza con las cifras que hoy arrojan las encuestas y que auguran el triunfo de la derecha intransigente en la eventual segunda vuelta de las próximas elecciones presidenciales.
No obstante, facciones ligadas al sector financiero, construyen escenarios algo catastróficos ante un posible gobierno de Kast, señalan que tendrá problemas de gobernabilidad, por lo que es necesario, desde ya, lograr un acuerdo entre la centroderecha y la centroizquierda, cuestión en la que hay más fantasía que realidad, no solo por lo irrealista del diseño, sino que también, por la inexistencia de un polo centroizquierdista sólido y amplio, proclive a dicha estrategia.
No obstante, al margen de tal falla, la gran dificultad se encuentra en los propios empresarios, debido a que estos no flexibilizan su posición en relación con el contenido de un eventual pacto. En efecto, si la base para llegar a un acuerdo es el denominado Pacto por el Crecimiento que levanta la CPC, significa que deberían participar del consenso quienes estén por continuar con el modelo, pero inclusive, en una renovada versión que solo generará condiciones para un mayor nivel de ganancias por parte de la clase empresarial y el resto del país, solo debería esperar el chorreo. Ante ello, es difícil sumar fuerzas.
El probable triunfo de Kast complica a los dialogantes
La duda de los “mercados”, no solo se concentra en la posibilidad real de que la derecha alcance el gobierno, sino también en el carácter que debe tener el diálogo en tal eventualidad. En especial, si el triunfo de Kast en la segunda vuelta es apabullante.
Frente a dicha situación ¿se necesita el consenso? Cuestión que significa coincidir solo con quienes consideren un paradigma ideal los primeros 20 años de la Concertación, dejando abajo a una amplia franja centroizquierdista, que está a favor del modelo, pero plantea mayor regulación.
No obstante, tal esquema mantiene un peligro mayor, que es dejar el espacio libre a todos aquellos que están por cambiar el modelo, quienes, en tal caso, podrían aglutinar un amplio arco, no solo antineoliberal, sino que opositor a la versión empresarial del modelo. Una riesgosa polarización.