Falleció John Conway, un solidario amigo de Chile

Falleció John Conway, un solidario amigo de Chile

Como es sabido, a partir del golpe de estado de 1973, miles de chilenas y chilenos salieron del país escapando de los horrores con que la dictadura de Pinochet golpeaba a quienes consideraba sus oponentes. En cada lugar del mundo al que llegaron, siempre hubo personas que les acogieron y entregaron apoyo y solidaridad política. En Regina, capital de la provincia de Saskatchewan, Canadá, John Conway fue uno de los compañeros canadienses que, desde los primeros momentos, específicamente desde mediados de la década de los años 1970s, ofreció su solidaridad y apoyo incondicional a las y los socialistas chilenos, que entonces trabajaban decididamente en el interior del país como en el exilio, para derrotar a la dictadura militar y construir una sociedad más justa y al servicio del pueblo.

Su amplia labor de efectiva solidaridad se debía a una definición política y carácter humanitario originado desde su crianza, como integrante de una numerosa familia de la clase trabajadora en Moose Jaw, Saskatchewan, en un ambiente hogareño en el que se le inculcó un compromiso inagotable con la justicia social, lo que motivó y orientó toda su extensa vida académica, comenzada brillantemente como un aplicado alumno en la escuela secundaria, hasta alcanzar el grado de Doctor en Sociología Política.

A lo largo de su vida, John estuvo motivado por lo que C. Wright Mills llamó la “imaginación sociológica”: el imperativo de comprender la relación entre los problemas privados y los asuntos públicos.


El reconocido académico canadiense fue un destacado militante del movimiento de solidaridad con Chile durante la dictadura militar y relevante personalidad de la izquierda norteamericana.

John se comprometió a popularizar y compartir los conocimientos de la sociología a un público mucho más amplio, no exclusivamente académico, desempeñándose como miembro electo del directorio de educación pública de Regina durante dos décadas. Desde allí, consideró que su principal labor era resistir la erosión de la educación pública de alta calidad para todos los niños, independientemente de su clase y de las circunstancias sociales de u origen.

John intentó sobre todo consolar a los afligidos y contrariar a los cómodos, ganándose en tal proceso a muchos admiradores y no pocos enemigos. Estaba orgulloso de ambos y permaneció comprometido con sus principios durante toda su vida y hasta el final de su existencia física.

Desde el sur de América queremos decirle a su compañera Sally Mahood y a su hijos e hijas, Liam, Aidan, Kieran y Meara, y al resto de su familia, amigos y camaradas de John, que no olvidaremos su contribución a un Chile socialista y que, en el futuro, cuando icemos banderas victoriosas, su recuerdo estará con nosotros.

Al antiguo participante del movimiento estudiantil canadiense, al profesor de sociología, al escritor, al activista político, al intelectual público y al socialista acérrimo

Compañero John Conway, un gran reconocimiento desde Chile.

¡Hasta la Victoria, Siempre!