La respuesta de Jeannette Jara y Mario Marcel a la Anef
Sorpresivamente, la Ministra del Trabajo de militancia comunista y el Ministro de Hacienda, perteneciente al Partido Socialista, se declararon en contra del paro de los funcionarios públicos, declarando su extrañeza porque este se efectúa antes del inicio de las negociaciones. Las razones que esgrimen, es el perjuicio a la ciudadanía y del público que no puede recibir los servicios. En tal sentido, es importante destacar que los dirigentes de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, Anef, son en su gran mayoría integrantes de los partidos políticos de gobierno, quienes obviamente se han visto presionados por sus bases para que adopten una actitud de mayor independencia frente a La Moneda. Tres son los puntos principales del petitorio de los empleados del Estado: derogar el dictamen relacionado a la confianza legítima, un reajuste salarial de un 3% por sobre el IPC y el cumplimiento de la Agenda Laboral que incluye el Teletrabajo y la reducción de la jornada a 40 horas en el sector público.
A raíz de las declaraciones de la ministra el Trabajo, la dirigencia de la Anef señaló que esta “debería tener mayor sintonía y pronunciarse a favor de las trabajadoras y los trabajadores del sector público”. Asimismo, el artículo informando sobre la jornada de movilización en la página web del gremio titula irónicamente: “Contundente jornada de Paro Nacional del sector público pone en jaque al gobierno de los trabajadores”.
Además, anuncian que, de no existir respuestas satisfactorias a sus demandas, las movilizaciones tendrán un proceso ascendente. Una advertencia común en estos tipos de negociaciones, pero la gran verdad se encuentra en lo referente a la “sintonía con los trabajadores” que le exigen los dirigentes de la Anef a Jeannette Jara, debido a que su respuesta descalificando a los empleados públicos no tiene razón de ser, menos en una militante comunista, sin embargo, deja de ser extraña si se observa la postura de la Derecha que apoya el dictamen de la contralora Dorothy Pérez y reclama la reducción de los trabajadores fiscales, culpándolos de ser una de las causas de las deficiencias del Estado, el que pretenden reducir al máximo. En tal contexto, la ministra Jara se esfuerza por dar muestras de buena conducta y de “corrección”, a costa de alejarse de sus compañeros de coalición que no pueden justificarla ante sus bases. El problema de los empleados púbicos, no es solo el salario, es principalmente la estabilidad laboral de los miles que trabajan sin ser de la planta y que ven pasar los años funcionando en un ambiente de inestabilidad que es avalado y reafirmado por gobiernos en los que participan militantes de los “partidos de los trabajadores”, una cruel ironía.