El 11 de julio se constituirá el Movimiento Pueblo Socialista

El 11 de julio se constituirá el Movimiento Pueblo Socialista

La constitución del MPS se inscribe en la tarea principal de la izquierda chilena, que no es otra que construir la fuerza política del pueblo, en la perspectiva de elaborar un preciso proyecto de sociedad democrática alternativa.

La debilidad que exhibe hoy la izquierda chilena, genera preocupación en diferentes segmentos del movimiento popular y especialmente, en las organizaciones sociales. El tema cardinal pareciera ser la dispersión y la atomización, que impide una conexión estrecha con el movimiento social, pero, hay una razón mayor que no tiene que ver con lo orgánico, estrategias o problemas de recursos y no es otra cosa que la falta de ideas. Una cosa que no tiene que ver con ser, más o menos, creativo, sino con las deficiencias en el desarrollo de la teoría política. En definitiva, la izquierda no tiene proyecto de sociedad alternativa al modelo neoliberal, el que debe ser entendido como conjunto de premisas basaba en una idea fuerza, que especifica que la propiedad privada y el mercado son los ejes del desarrollo de una sociedad, lo que determina su patrón de desarrollo económico, su régimen político y su acervo cultural. Ante ello, no hay en el país un bloque político que esté pensando cómo reemplazar la opción neoliberal que hoy existe en el país. La clase dominante es hábil para imponer muchas de las ideas que la favorecen como verdades sin discusión y casi naturales. Todo ello, sin que exista un bloque político e ideológico que se le pueda enfrentar con suficiente fuerza y termine con la supremacía de los grandes grupos económicos financieros que han prevalecido por más de 50 años.

La necesidad de construir la fuerza política del pueblo

Las agrupaciones políticas que en décadas anteriores representaban al bloque de los dominados por el gran capital, colapsaron en medio de sus dudas existenciales, por la evidente incapacidad de su conducción o por la negación de sus raíces históricas.

Así, una izquierda liberal se impuso a expensas de ser vagón de cola de la burguesía chilena y de los grandes consorcios internacionales, relegando las aspiraciones populares y, en los hechos, traicionando a quienes legaron un pasado glorioso, uno de los principales: Salvador Allende.

No obstante, desde el movimiento social, se estructuró un pensamiento antisistémico que rechazó el modelo y planteó una férrea oposición cuya máxima expresión fue octubre del 2019. Sin embargo, la ausencia de la fuerza política fue lo negativo, por lo que llenar tal vacío se transforma en la tarea principal. De ahí que, desde la lucha concreta por la reorganización del movimiento popular, surge la férrea iniciativa de construir hoy el Movimiento Pueblo Socialista.

Tal iniciativa se desplegará en torno al desarrollo de los componentes de la fuerza política del pueblo, entre los que destaca la generación de las ideas matrices del proyecto y, al mismo nivel e importancia, generar las jornadas de lucha por los derechos del pueblo, entendiendo que no se podrá elaborar nada serio, si no es al calor de la movilización popular, debido a que la solución no se encontrará entre cuatro paredes ni en eventos elitistas. Se trata de impulsar convocatorias colectivas y desterrar prácticas individualistas. Transitando dicho camino, se sitúa la futura y decidida construcción del MPS.