El indulto de Hunter Biden
El presidente saliente de Estados Unidos, Joe Biden, indultó total e incondicionalmente a su hijo Hunter por cualquier “delito contra Estados Unidos que haya cometido o pueda haber cometido o en los que haya participado durante el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2014 y el 1 de diciembre de 2024”. Evidentemente, es un abuso de poder del saliente mandatario, ya que su hijo debía presentarse a una audiencia de sentencia el 16 de diciembre y, además, Biden había sugerido que no ejercería su potestad para perdonarlo y ahora lo justifica con las mismas razones, tenía temor de que Donald Trump “abusase” una vez instalado en la Casa Blanca.
El prontuario de Hunter Biden es amplio y junto con su adicción a las drogas y el alcohol, ha ejercido el tráfico de influencias descaradamente y se ha visto involucrado en oscuros negocios sobresaliendo su participación en la junta directiva de la empresa de gas natural, Burisma Holdings, de propiedad de capitales ucranianos, un tiempo después que su padre, entonces vicepresidente de Estados Unidos, diera su apoyo a Ucrania para que aumentara su producción de gas. Igualmente, es acusado de asumir un cargo en la junta directiva de BHR, una compañía privada china, registrada en Shanghái, 15 días después de que Joe Biden se reuniera solo a “tomar café” con los máximos directivos de la empresa. Así, los casos suman y son impresentables, ya que en el mismo juicio han sido presionados jueces y fiscales.
El indecoroso indulto familiar es una muestra de la forma en que la política y las influencias se mezclan sin pudor en la nación norteamericana, la que se ufana de un purismo que habrían heredado de sus “padres fundadores”, pero que es solo publicidad, debido a que grupos al margen de la ley, manejan sin decoro, todas las manijas del poder político.